lunes, 6 de junio de 2011

EPSVs: Fiscalidad


EL RÉGIMEN FISCAL DE LAS EPSV.

El importante desarrollo que han adquirido las EPSV en el País Vasco no sería posible sin
una normativa fiscal adecuada.

En el País Vasco las competencias en materia fiscal corresponden, en virtud del Concierto
Económico, a las Diputaciones Forales y Juntas Generales de los respectivos Territorios
Históricos, sin perjuicio de las competencias que en materia de armonización, coordinación
y colaboración tiene reconocidas el Gobierno Vasco por el Estatuto de Autonomía (OCTE).

El régimen fiscal debemos analizarlo desde los siguientes puntos de vista, a saber:
- El de las EPSV, como Entidades con personalidad jurídica propia y distinta de los
socios que la componen.
- El Régimen tributario de las aportaciones del socio de número u ordinario.
- El de las aportaciones del socio protector.
- El régimen tributario de las prestaciones otorgadas.

Régimen tributario de las EPSV
1. Impuesto sobre Sociedades.

Las EPSV que otorguen pensiones por jubilación, fallecimiento, incapacidad permanente, enfermedad grave o desempleo de larga duración o prestaciones por dependencia tributarán en el Impuesto sobre Sociedades al tipo 0%, con derecho a la devolución de las retenciones sobre los rendimientos del capital mobiliario, con la excepción de los correspondientes a los rendimientos implícitos de activos financieros con retención única en origen.

El resto de EPSV tributarán al tipo reducido del 21%.

2. Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, IVA, Impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana e IAE.

Las EPSV gozan de exención en los mencionados impuestos.

Régimen tributario de las aportaciones del socio de número u ordinario
Las cantidades aportadas por el socio de número, serán deducibles de la base imponible general del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas con el límite general de 8.000€ anuales.

Para aquellos socios que sean mayores de 52 años, los límites anteriores se incrementará en 1.250€ adicionales por cada año de edad del socio que exceda de 52 años, hasta un límite máximo de 24.250€ para los de 65 o más años de edad.

Además, los contribuyentes cuyo cónyuge o pareja de hecho no obtenga rendimientos a integrar en la base imponible general o los obtenga en cuantía inferior a 8.000€ anuales, podrán reducir en la base imponible general del IRPF las aportaciones realizadas a EPSV de las que sea socio dicho cónyuge o pareja de hecho, con el límite máximo de 2.400€.

Por lo que se refiere a las personas con minusvalía, las aportaciones máximas realizadas por persona distinta del minusválido no podrán exceder de 8.000€, fijándose en 24.250€ el total máximo de las aportaciones reducibles, incluidas las del propio minusválido.

Asimismo, serán deducibles en la cuota íntegra el 50% de las aportaciones a sistemas de previsión social en el ámbito empresarial que no sean discriminatorios, con un límite máximo de 200 euros anuales.

Régimen tributario de las aportaciones del socio protector
Las aportaciones realizadas por parte del socio protector sólo tienen lugar en las EPSV de la modalidad de empleo.

Dichas aportaciones tienen la consideración de gasto deducible en el Impuesto personal de la empresa (Impuesto sobre Sociedades), si bien tal deducibilidad se condiciona a la imputación de las cantidades aportadas a los socios de número, integrándose en la base imponible de su impuesto personal.

Este régimen general tiene una importante excepción a favor de aquellos empresarios que pactaron con sus trabajadores una previsión social complementaria con anterioridad a todo el desarrollo legal y fiscal vigente. De este modo, los socios protectores pueden deducirse la cuantía de las contribuciones en su Impuesto sobre Sociedades, siempre que los compromisos o pactos hubiesen sido anteriores al 17 de Septiembre de 1986, sin que se exija la imputación de tales cantidades a los trabajadores o asociados en su base imponible del IRPF.

Asimismo, tampoco será necesaria la imputación al trabajador, cuando las aportaciones sean necesarias para garantizar las prestaciones en curso o los derechos de los socios de EPSV o planes de previsión que incluyan regímenes de prestación definida para la jubilación y se haya puesto de manifiesto, a través de las revisiones actuariales, la existencia de un déficit en la citada EPSV o plan de previsión.

Además, las aportaciones realizadas por el socio protector gozan de una deducción del 10% en la cuota líquida del Impuesto sobre Sociedades con el límite de aportación por trabajador de 8.000€ anuales.

El exceso de aportaciones realizadas por los socios de número u ordinarios y/o las contribuciones efectuadas por los socios protectores que no hayan podido ser objeto de reducción de la base imponible del IRPF por superar los límites señalados o por resultar dicha base imponible insuficiente podrán ser objeto de reducción en los 5 ejercicios siguientes.

Por último, serán deducibles de la cuota líquida del Impuesto sobre Sociedades el 50% de las aportaciones realizadas por el socio protector a sistemas de previsión social en el ámbito empresarial que no sean discriminatorios, con un límite máximo de 200 euros anuales.

Régimen tributario de las prestaciones percibidas
Todas las prestaciones otorgadas por las EPSV, así como las cantidades abonadas con anterioridad al acaecimiento de la contingencia (rescates) tienen la consideración de rendimiento íntegros del trabajo personal, incluso a efectos de retención.

La única diferencia vendría determinada por su forma de percepción. Así, cuando la prestación consiste en una percepción en forma de capital, gozarían de una reducción del 40% la primera percepción y cada cinco años desde la anterior percepción, siempre y cuando las aportaciones satisfechas guarden una periodicidad y regularidad suficientes.
Se entenderá que las aportaciones satisfechas guardan una periodicidad y regularidad suficientes, cuando el periodo medio de permanencia sea superior a la mitad del número de años transcurridos entre la fecha de la percepción y la fecha de la primera aportación. El periodo medio de permanencia de las aportaciones será el resultado de calcular el sumatorio de las aportaciones multiplicadas por su número de años de permanencia y dividirlo entre la suma total de las aportaciones satisfechas.

Si la prestación tuviese el carácter de renta, se integraría en la base imponible general en el 100% de su importe.

En las prestaciones mixtas, que combinan ambas modalidades, el porcentaje reductor del 40% sólo resultará aplicable al cobro efectuado en forma de capital.

Por su parte, las prestaciones percibidas en forma de renta por personas con minusvalía gozan de una exención de hasta tres veces el salario mínimo interprofesional.

Tratamiento de aportaciones y prestaciones
Aquí dispone de un resumen de la Legislación fiscal ordenada por años en documentos "PDF" de Acrobat Reader para que pueda descargarlos a su ordenador.
Año 2011. Régimen de las aportaciones y prestaciones.

Año 2011. Régimen de las aportaciones y prestaciones. Cuadro comparativo.

Régimen de las aportaciones y prestaciones 2002.

Régimen de las aportaciones y prestaciones a la previsión social complementaria 2003

Régimen de las aportaciones y prestaciones a la previsión social complementaria 2004.

Régimen de las aportaciones y prestaciones a la previsión social complementaria 2005.

Régimen de las aportaciones y prestaciones a la previsión social complementaria 2006.

Régimen de las aportaciones y prestaciones a la previsión social complementaria 2007.

Régimen de las aportaciones y prestaciones a la previsión social complementaria 2007. Cuadro compara

Régimen de las aportaciones y prestaciones a la previsión social complementaria 2008.

Régimen de las aportaciones y prestaciones a la previsión social complementaria 2009.

Régimen de las aportaciones y prestaciones. 2010

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